Tres días y medio en Euskadi (Marzo 5-8, 2026)
El viajar sola tiene muchas ventajas, marcar tu propio ritmo, flexibilidad total a la hora de adaptarte a las circunstancias y modificar planes a tu conveniencia, disfrutar de la oportunidad de estar contigo misma, escucharte mejor, y, como no, de poder gozar a tus anchas y sin prisas de todo aquello que se despliega ante tus sentidos.
Estos
casi 4 días fueron todo eso, conocía ya Donostia y un poco de Zarautz y Orio
con motivo de la famosa regata de traineras de esta última, pero, al ir en grupo
(ya sea para participar en la regata o simplemente para gozarla como público) y
aunque el grupo estuviera muy bien avenido, ni una sola vez tuve la oportunidad
de conocer mejor esta pequeña zona de Gipuzkoa.
Así
pues, esta vez, decidí viajar por mi cuenta y organizarme un plan de visitas
que hace tiempo tenía ganas de hacer y todo salió de maravillas. Pude volver a
recorrer Donostia a la ida y a la vuelta, patearme bien Zarautz, Zumaia, Getaria
y Orio… y ¡hasta practicar mi pobre vocabulario en euskera!!!
Dio tiempo para todo, disfruté del bellísimo paisaje de la costa guipuzcoana en mis trayectos en bus, de parte de su interior por tren y caminé mucho subiendo y bajando las calles de los centros históricos. Hinché mis pulmones del aire fresco y vivificador del Atlántico, inundé mis ojos con sus aguas, bravas y a la vez hipnóticas, y con el verde de sus montañas y rutas. Comí y bebí de los frutos de esta tierra y naturalmente, hice alguna compra para que no se diga.
Acompañé
a los compañeros con mi móvil en mano grabando la regata jaleándoles a su
llegada del recorrido del rio Oria y, como no, también fui bendecida por el
suave y persistente xirimiri con el que la diosa Mari riega estas
tierras.
Laster arte Euzkadi eta mila asker!!!



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