Lo inesperado (Lisboa 2011)
La incertidumbre es un tipo de pensamiento provocador. Algunas personas la comparan con una forma de buen estrés. Cuando no estás seguro, tu cuerpo responde a lo que tu mente dice: peligro, algo nuevo, hay un problema aquí. (de la Wikipedia)
Lo que más me gusta de los viajes es lo inesperado, para lo positivo o lo negativo. Es preferible lo primero, aunque nunca se sabe. Lo inesperado no tiene un color único, es, más bien al contrario. Después, cuando una recuerda lo que paso, es motivo para recordar, llevarse las manos a la cabeza o reír.
Y por inesperado fue el robo que sufrí en Lisboa, habíamos ido a celebrar el comienzo del Año Nuevo chino del Conejo. Teníamos el avión ida y vuelta, el hotel y la reserva del restaurante chino para la celebración, todo estaba perfectamente organizado.
La idea de celebrar el año chino fuera de España era divertida y apetecía mucho, era hacer algo diferente. Creo recordar, además, que fuimos prácticamente todos los alumnos del estudio de caligrafía y pintura china. Nunca había estado en Lisboa y me hacía verdadera ilusión. La misma noche que llegamos era el día elegido para la cena, no coincidía con la fecha oficial del comienzo de año del conejo, que era un día entre semana, pero daba igual. El caso era reunirnos, estar juntos y celebrar. Por la tarde de ese día estuvimos paseando y subimos a un tranvía y fue justo ahí donde me robaron.
Yo estaba distraída, mirando a mi alrededor. El tranvía estaba lleno y no había podido sentarme, me llamó la atención un hombre joven que llevaba una capa muy larga que le cubría todo el cuerpo, rápidamente fui transportada a otra época, y claro estaba yo tan lejos, en el tiempo y en el espacio, que no me di cuenta de que me habían quitado una pequeña cartera con el dinero y el DNI. ¡Ay cuando me di cuenta! … ay! Fui a pagar la cena y no encontré la carterita, la busque, la rebusque, revolví todo el bolso, con la ingenua idea de que no la encontraba porque mis dedos no la localizaban, seguro que estaba ahí. Pero no…al principio me quedé parada porque no me lo creía después la realidad se impone y me quedé pensado que iba a hacer en ese momento. Todo mi cuerpo se puso en alerta.No tenía dinero. Lo primero que pensé es que les pediría prestado algo de dinero a uno de mis compañeros y se lo devolvería después…estaba en eso cuando Lola se me acerco de repente y me dio 50 euros, sorprendida le di las gracias y le dije que cuando llegase a Barcelona se los devolvería. (nunca ha querido que se los devolviera). Lo siguiente fue caer en que, aunque tenia los billetes de vuelta a Barcelona, no llevaba el DNI para confirmar que era yo la del billete de vuelta en avión.
Contactamos con la cónsul de España en Portugal y solicitó una foto mía, la foto de los billetes de avión, creo que también el papel de la denuncia, todo esto se le tenía que enviar a ella por mail para que hiciera un papel para que pudiera salir. A mí se me hizo un mundo, como lo podía hacer. Y aquí es cuando interviene una amiga que en ese momento tenía uno de los primeros Iphone de pantalla táctil. Gracias a ella y su magnífico móvil pude hacer los trámites para salir de Portugal. En ese instante me di cuenta de que el móvil podía salvar vidas y no tardé mucho en comprarme uno.
Alicia





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