EPÍSTOLAS INDIAS (INDIA, MARZO 2008)
Normalmente suelo viajar sola, organizo mis viajes en un «yo me lo guiso y yo me lo como», voy a mi ritmo, cuando quiero me dejo perder (aunque a veces, no es que me deje voluntariamente) e intento aprovechar al máximo de cada experiencia. Pero, en alguna ocasión, por pura comodidad logística elijo un viaje organizado, con sus pros y contras, aunque no deja también de ser muy interesante.
Hoy he leído un artículo en Le Monde Diplomatique, con el título En las entrañas de la maquinaría supremacista hindú, y recordé los días que pasé en la India. He recuperado algunas notas que envié a mis amigos durante ese tiempo.
[12/03/2008
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Al fin puedo escribiros un mail desde este inmenso y especial país que es la India.
Llegamos el día 11 a las 2 de la madrugada al hotel, con un vuelo horrible por culpa de las turbulencias. Llegada perfecta, maletas con retraso, hotel muy bien. El martes vimos la tumba de Humayun, paseo por el centro de New Delhi, Qutub Minar. Fotos, fotos y mucho calor. Somos 40 personas, con un guía local por grupo de 20, nos acompaña el director de la agencia, Hubert, que nos lleva a toque de corneta. Cada dia nos hace levantarnos media hora antes (mañana a las 6 de la mañana....,) y cada vez comemos mas tarde, yo creo que se trata de iniciarnos en un proceso de «disciplina del desapego»; desapego a dormir y desapego a comer, porque a este paso ya ni nos acostaremos y la comida se nos juntara con la cena...
Hoy ha sido la jornada mas emocionante, nuestra primera aventura con los rickshaws. ¡Ay Dios! En la ciudad de Matura nos llevaron hasta el museo en rickshaw y os aseguro que no es apto para cardiacos. Las calles son de tierra con sus socavones y todo eso, y los rickshaws claro, sin amortiguadores. El trafico es alucinante, tienen que ir rápido porque si paran, luego es muy difícil que puedan volver a poner en marcha la bicicleta, así que de repente te ves que tienes delante 4 rickshaws todos convergiendo hacia un mismo punto, 2 autobuses que vienen en sentido contrario y 7 u 8 motocicletas a todo trapo por los lados y tu conductor de rickshaw a «toda pastilla» dirigiéndose directamente al centro de todo eso. En fin, de repente no sabes como, has atravesado todo aquello en no sabes que momento y los has dejado atrás.....pura magia... o milagro...
A parte de esto, el arte mogol es bellísimo, los jardines exuberantes, la gente es agradable y siempre con una sonrisa.
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En fin, el ruido, el polvo, las vacas, alguna cobra para el turista que quiera acercarse a aquellos bichitos (si bien tienen la mandíbula atada...) y hacerse una instantánea, la gente, las bocinas, una locura, pero forma todo parte del encanto, si hay que decirlo.
Ahora estamos en Agra, mañana veremos el Tah Mahal y la tumba de Akbar, y regreso a Delhi.
Un beso muy fuerte para todos,]
[17/03/2008
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¡¡¡Al fin tengo internet!!!! Pues resulta más difícil de lo que pensaba conseguir un servicio de internet en los hoteles.
Hasta ahora mis impresiones de la India se resumen en que la India es impresionante. Impresionante el país, impresionante la gente, impresionante su arte, y como no, impresionantes la comida y el calor.
¿Qué más? Bueno, no ha habido mas experiencias mas allá de lo imposible con los rickshaws pero con el autobús y el trafico, no os digo. Pero todo va bien, no hay discusiones, solo unos embotellamientos que para que decir. Nuestro chef, Hubert, ya ha hecho de policía de circulación mas de una vez, como cronometra todo, no puede soportar los retrasos, así que ni corto ni perezoso se baja del autobús, se mete en medio de aquella locura de camiones, rickshaws, motocicletas, bicicletas, vacas, gente, etc. y consigue que hasta haya orden para que pasemos. ¡Es un caso!
Bangalore tiene sobre todo los jardines, mucho mas moderna (y limpia) que Delhi nos ofreció por la noche un tormentón de esos de principios de Monzón que nos dejó empapados y embarrados, por suerte ya llegábamos al hotel.
Ahora estamos en Chennai (antigua Madras), es bonita, tiene un museo con unas excelentes estatuas en bronce y relieves (un Shiva Nataraja precioso que preside el ala central), un montonal de supermosquitos persiguiéndonos en bandadas, una playa encantadora y un sol espatarrante.
Hoy hemos visto mas templos, esta vez hinduistas, el de Shiva de Kamchipuran es excepcional, además es época de peregrinación y aquello esta que no tienes lugar para caminar.
En fin, mañana, Pondichery, ahora que los compañeros ya nos conocemos hemos hecho grupos y nos encontramos la mar de bien, se acaba todo. Varios de ellos son de Paris y recogiendo sus comentarios, tras conocer India, qué gris les parece ahora la Ville Lumière...
Os dejo, que esta noche tenemos la ultima conferencia. Un abrazo a todos y todas y hasta prontito!!!!!]
Hawwa



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