De como me perdí en un bosque
Perdida y encontrada en los bosques de Cuenca 2011
Yo quería ver la Ciudad Encantada y los Callejones de la Majadas en Cuenca. Estaba alojada en unos bungalow en el pueblo de Uña. Mi intención era leer y hacer estas excursiones. Lo primero fue ir la Ciudad Encantada, menuda caminata me di…y después de estar un día recuperándome y otro leyendo llego el día de ir a ver los callejones de las Majadas. Había leído que, en principio, iban a ser tres horas de caminata, aunque a mí, todo camino se alarga debido a que, me paro por cualquier cosa que me llama la atención, como les pasa a los niños. Así que aquel día me levante temprano con la idea de evitar el sol. El recorrido muy bien indicado era precioso, los paisajes majestuosos, me paraba casi a cada momento, vi ciervos muy cerca de mí, una serpiente que enseguida se escondió, también vi la camisa de una serpiente que había mudado no hacía mucho. Es una zona con unas formaciones geológicas que me gusta mucho, me siento como una expedicionaria…Los callejones me encantaron, estaba sola, que maravilla disfrutar del silencio de la naturaleza donde solo se la oye a ella. Entrar en estos mundos es retroceder en el tiempo y me encanta. Así que la ida fue estupenda, el paisaje precioso, alternando el verdor de las plantas y arboles y el gris de las rocas. Todo estaba muy bien señalizado, no había perdida.
El problema surgió a la vuelta, comencé a volver a una hora
que sabía que llegaría por la tarde. Al volver fui deshaciendo el camino de
ida, pero en un momento dado no reconocí ese tramo, no vi ninguno indicación,
no recordaba por donde había venido, si por arriba, si por abajo, si por el
medio, porque me encontré con tres bifurcaciones. Decidí no moverme y mantener la calma, cuando vi
pasar a unos chicos con bicicletas de montaña, les conté lo que me había
pasado, me enseñaron un mapa y realmente estaba lejos de una carretera. Al cabo
de un rato, no mucho, llame al teléfono de información telefónica, pensé que
ellos me darían el teléfono de la guardia civil de la zona y así lo hice. La
telefonista se quedó a cuadros y me pregunto si quería que me pasara
directamente con ellos le dije que sí. La Guardia Civil alucino, se
sorprendieron que tuviera cobertura. Me preguntaron donde creía estar, le dije que
estaba junto a un bosque quemado, de vuelta a Uña desde los Callejones, a lo
que el guardia civil me contesto que había muchos bosques quemados. En fin, su
decisión fue la siguiente, enviarían un coche patrulla, harían sonar la sirena
y cuando yo la oyera les tenía que volver a llamar, así pudieron localizarme y así
fui rescatada.
Alicia Promio


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